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Cómo nivelar la cama de una impresora 3D

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La boquilla viaja a una fracción de milímetro sobre la cama. Si ese espacio varía a lo largo de la superficie, tu primera capa sale aplastada en una esquina y apenas pegada en otra. Consigue un espacio uniforme y la mayoría de tus impresiones fallidas desaparecen. Esta guía cubre el método manual del papel más el ajuste del Z-offset que realmente hace que la primera capa se adhiera.

Calienta todo primero

El metal se dilata al calentarse. Una cama nivelada en frío mide distinto una vez que llega a 60C, y la boquilla y el pórtico también se desplazan. Nivela a temperatura de impresión para medir la máquina en el estado en el que imprime.

  • Calienta la cama al valor de tu filamento: 60C para PLA, 80C para PETG, 100-110C para ABS/ASA.
  • Calienta la boquilla a temperatura de impresión: aproximadamente 200C para PLA, 240C para PETG, 245C para ABS.
  • Espera dos o tres minutos después de que la lectura llegue al objetivo para que toda la placa se caliente de manera uniforme.

Luego limpia la boquilla. Una boquilla caliente casi siempre tiene una gota de plástico incrustado colgando, e incluso 0.1mm de residuos arruinan toda la medición. Usa un cepillo de latón o una toalla de papel doblada y tira de la suciedad en dirección contraria a ti. Ten cuidado, 245C quema al instante.

Una nota de seguridad sobre ABS y ASA: imprime y nivela esos materiales en un espacio ventilado o en un cerramiento con extracción. Los vapores no son algo que quieras respirar durante una impresión larga.

El arrastre del papel, esquina por esquina

Toma una hoja normal de papel de impresora. Tiene unos 0.1mm de grosor, un espacio razonable para la primera capa.

  1. Lleva todos los ejes al origen (el comando G28, o el botón de home en el menú).
  2. Abre el menú de nivelación de cama o “nivelación manual” si tu impresora lo tiene. Estaciona la boquilla sobre cada esquina por turno. Si no lo tiene, desactiva los motores para poder mover el cabezal a mano.
  3. Muévete a la primera esquina, a unos 5mm del borde, sobre el tornillo de nivelación.
  4. Desliza el papel bajo la boquilla. Gira la rueda de esa esquina hasta sentir un arrastre ligero: el papel se mueve pero raspa con un poco de resistencia. Ni apretado, ni suelto.
  5. Repite en las cuatro esquinas.
  6. Termina en el centro. El centro refleja el promedio de tus cuatro tornillos. Si está muy desviado, tu cama está deformada, no solo inclinada.

Ahora recorre todo el circuito una segunda vez. Ajustar una esquina cambia la tensión en las otras, así que la primera pasada nunca es definitiva. La segunda pasada solo debería necesitar retoques mínimos. Si en la tercera vuelta sigues dando giros grandes, revisa que los resortes de la cama no estén vencidos y que el pórtico esté escuadrado.

El grosor exacto del papel importa menos que lograr la misma sensación en cada esquina. La consistencia vale más que acertar un número preciso.

Configura el Z-offset y afina la primera capa

El arrastre del papel te deja cerca. El Z-offset es el ajuste fino que decide con cuánta fuerza esa primera capa se presiona contra la placa, y lo configuras en vivo, sobre una impresión real.

  • Inicia la impresión de un parche de prueba de una sola capa o de una primera capa grande y plana. Una altura de capa de 0.2mm es lo estándar.
  • Observa cómo baja la primera capa y ajusta el Z-offset sobre la marcha. Bajarlo (más negativo) aplasta la línea; súbelo si la boquilla está excavando.
  • Una buena primera capa se ve como líneas planas y ligeramente brillantes fusionadas entre sí, sin huecos ni crestas. Demasiado alto deja hilos redondos y separados que puedes despegar con los dedos. Demasiado bajo deja una superficie translúcida y raspada con ondulaciones.

Afínalo de 0.01 a 0.02mm a la vez. Anota el valor final en tu bitácora junto a esa placa de impresión y esa boquilla. Cambia cualquiera de las dos y tendrás que recalibrar.

La nivelación automática no reemplaza esto

Muchas impresoras vienen con un sensor, ya sea inductivo, de galga extensiométrica o un sensor táctil desplegable. El sensor mapea una cuadrícula de puntos, a menudo de 5x5 o mayor, y el firmware inclina el modelo por software para que la boquilla siga una cama deformada o inclinada. Eso ayuda, especialmente en placas grandes de más de 300mm que nunca son perfectamente planas.

Dos cosas que la gente entiende mal:

  • Un sensor compensa la inclinación y la deformación. No configura tu Z-offset. La distancia boquilla-cama la sigues afinando a mano, exactamente como arriba, después de construir la malla.
  • Si tu impresora tiene tornillos manuales y un sensor, nivela primero los tornillos para que la cama quede mecánicamente cerca. La malla corrige errores pequeños, no una placa que está 1mm más alta de un lado. La mayoría de los firmwares te avisan cuando la variación de la malla es demasiado grande.

Ejecuta la malla en caliente, con la cama y la boquilla a temperatura de impresión, por la misma razón por la que nivelas a mano en caliente. Una malla en frío es una malla equivocada.

La conclusión práctica

Trata la nivelación como un hábito de cinco minutos, no como una configuración de una sola vez. Vuelve a nivelar cuando cambies de placa de impresión, cambies de boquilla, muevas la impresora o empieces a ver primeras capas que no se adhieren. Mantén una línea en tu bitácora por cada placa con su Z-offset, y la mayoría de los días imprimirás de corrido sin ajustar nada.

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